TEL/FAX: 4566-1888 Cuenca 1424 C.P.(1416) Capital Federal.

 

PROYECTO SOLIDADARIO DE INTERCAMBIO CULTURAL

Realizado por los\as Alumnos del Instituto.

Manuela Noya Valcarce y Agustina García (3º y 4º AÑO):

Este viaje fue distinto a los anteriores. Primero fuimos a ATIADIM  (Asociación de Terapia Integral y Ayuda al Discapacitado Mental),  un taller protegido donde trabajan personas con discapacidades mentales leves  que no son aceptados en el mundo laboral “tradicional”. Varios de ello/as no estaban muy contenidos por sus familias. Alguno/as podían realizar todos los trabajos y otros solo un trabajo determinado según sus capacidades.
Cuando llegamos todos nos recibieron con una gran sonrisa, nos mostraron como trabajaban y todas las cosas que realizaban; como escobas, cepillos, trapos de piso, trapos rejilla, bolsas de consorcio. Hace poco también,  incorporaron el reciclaje de papel, y estaban practicando hacer tablas  con pedazos de corcho.
Eran muy sociables y cariñosos, nos enseñaron a hacer las cosas que hacían, y nos contaron de sus vidas, lo que hacían tanto adentro del trabajo como afuera, que algunos no recibían el afecto y la atención que cualquier persona necesita de sus familias. Por ejemplo,  supimos también de una chica que vivía sola con su hermana y ya es mayor de edad como para cuidarla, ahora vive en el hogar de ATIADIM, donde se encuentran personas con discapacidades más graves, alguno/as no hablaban, otro/as sólo emitían sonidos, a otro/as les tenían que ayudar a comer,  etc. Compartimos el almuerzo con ello/as, y después seguimos el camino.
 Después del mediodía visitamos la escuela primaria “República de Filipinas” donde pasamos toda la tarde. Al llegar, las maestras y los nenes  y las nenas (alumnado) nos recibieron con una gran sonrisa,  realmente nos hicieron sentir muy bien. Enseguida  empezamos a jugar. Los nenes jugaron fútbol, y, con las nenas- que al principio estaban un poco más tímidas- jugamos al juego de la silla y al juego de las estatuas. También bailamos, nos pintamos la cara como gatitos, con corazones, estrellas, florcitas,  autos, arañitas, etc. Nos divertimos mucho,  fue realmente hermoso, recibimos mucho cariño de parte de ellos, y nosotros también le dimos mucho afecto a ellos. Se pusieron muy contentos cuando les dimos todo lo que habíamos llevado: caramelos, suvenires  en forma de vaquitas de San Antonio, útiles y mas cosas.
Al pasar el tiempo hablamos con los nenes y con las nenas, nos contaron qué hacían después del colegio, o cómo era su vida en sus casas. En ese momento nos dimos cuenta que vivían una realidad totalmente diferente a la nuestra. Alguno/as no tenían mucho afecto de parte de sus familias, volvían caminando a sus casas aunque vivían lejos, y nos contaron que cada vez que llovía muchos chicos no tenían la posibilidad de llegar a clase. Había solo 3 aulas, y compartían el comedor con un colegio preescolar.  A pesar de los problemas que cada uno podía tener en sus casas, eso no les impidió entregarnos todo lo que nos dieron, regalarnos tantas sonrisas y hacernos pasar una tarde tan hermosa.
En fin, nos sentimos muy bien, nos dijeron que volvamos, algunos no querían que nos fuéramos y nos abrazaban. La verdad es que nosotros nos llevamos y recibimos lo mejor de ello/as y dejamos lo mejor de nosotros/as. Queremos volver pronto,  esperamos que para ello/as haya sido una experiencia tan hermosa como lo fue para nosotros/as.
Ahora, ello/as tendrán la oportunidad de venir, visitarán el zoológico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y recibiremos su visita en nuestro colegio.