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Instituto San Bernardo
Abril 2011

Proyecto Institucional  :”Con-vivir en la diferencia”

Fundamentación:

Acerca de nuestro/as adolescentes…

Todos recordamos lo que hemos estudiado acerca del adolescente, las crisis que debe sobrellevar, sus duelos, sus cambios; sabemos de las dificultades que atraviesa, de las crisis que se originan en él a partir del encuentro con los otros, con el medio y sobre todo con él mismo.

Etapa compleja y en ocasiones demasiado discutida y teorizada por adultos y profesionales, se habla mucho de ellos, se los critica, se los cuestiona, se los juzga; se ensayan diversas estrategias para que cumplan con lo que la sociedad espera de ellos; enojos por parte de las familias, desilusiones por parte del Sistema Educativo…

Creemos fundamentalmente en la adolescencia como una etapa de crecimiento y de formación, de cambios y crisis, pero también de posibilidades y  de recursos que pueden habilitar un posicionamiento subjetivo más adulto, más comprometido, más responsable, para con ellos mismos y para con la comunidad en la que viven. 

Muchas veces los jóvenes adoptan una postura, una creencia, un supuesto ideal, casi de una manera artificial, ficticia, a falta de verdaderos valores y proyectos.  Creemos que en muchas ocasiones sólo se suman a la vida de los otros pares porque no encuentran el anclaje familiar, social y cultural que les permita hallar primero, y hacer suyos después sus propios “deseos”. 
 Función de la escuela…

Estos adolescentes transcurren muchas horas en las Instituciones Educativas, Instituciones que parecen haber perdido la función y el estatuto para lo cual fueron creadas… y si bien acordamos en esta realidad, creemos también que es responsabilidad nuestra comenzar a instituir nuevamente el sentido y el fundamento de la Escuela: enseñar a nuestros alumnos, facilitar la circulación de los conocimientos, generar espacios en los que se habilite la expresión, la comunicación, la opinión crítica y el encuentro con el otro.

Y esta tarea incluye el campo de los valores, de aquellos ejes en los que basamos el resto de nuestra actividad.  En definitiva, creemos que debemos informar a nuestros alumnos, enseñarles, mostrarles, compartir e instalar cuáles son aquellas acciones e ideas que nos van a permitir circular como un ciudadano responsable, generoso, abierto a la distintas posturas u opiniones, con apertura para el intercambio con el otro y la reflexión personal.
Nos sumamos al pensamiento de la Lic. Norma Filidoro en relación a tomar a la Institución Educativa como partícipe de la formación subjetiva de los alumnos.

“… la intervención pedagógica tiene efectos en la constitución de la subjetividad.  El proceso de enseñanza – aprendizaje que es juega en el interior del aula produce efectos que exceden, y en mucho, a la adquisición de la escritura o de la numeración.  La función de la escuela no consiste sólo en la transmisión y el tratamiento del conocimiento socialmente elaborado sino también en la construcción de la posibilidad del lazo social: la institución escolar, a partir de sus propios objetivos de carácter pedagógico y sin apartarse de ellos, desempeña un papel en la estructuración de un sujeto.”

Por lo tanto estamos convencidos de la responsabilidad que nos cabe en relación a este acompañamiento y guía, sostén que debiéramos hacer concientes, poner en evidencia, gestionar… Debemos responder por la injerencia –muchas veces velada- que toda Institución tiene en la estructuración subjetiva de sus alumnos.

Diagnóstico de nuestra Institución..

Analizaremos la actitud y posición de nuestros alumnos en relación a su comportamiento social, vincular, con pares y adultos.     Si bien creemos que acciones o expresiones discriminatorias o de intolerancia, forman parte de una realidad que atraviesa a la comunidad toda, nos parece importante resaltar aquello que caracteriza a nuestra Escuela en lo que hace al tratamiento del respeto en general de nuestros alumnos hacia sus compañeros y docentes.

No existen por lo general en la Escuela situaciones extremas que no se logren controlar disciplinariamente o que excedan la dinámica diaria, sin embargo cada vez son mayores aquellos episodios aislados en los que los alumnos se muestran intolerantes ante la “diferencia”, ya sea de opinión, de creencias, culturales, de origen.

Estas actitudes –si bien son mayormente reprobadas- creemos que muchas veces se han naturalizado y son señaladas simplemente a modo de sanción disciplinaria; son pocas las ocasiones en las que se las puede ubicar en un marco más amplio para discutirlas, reflexionar, acordar, institucionalizar.  La vorágine propia de las Instituciones, con tiempos y espacios muy limitados, impiden muchas veces este tratamiento y sobre todo una mirada integral, que extienda la simple queja o demanda de los/as profesores/as por la “conducta de los alumnos”, a un plan organizado, analizado y acordado en conjunto para trabajar con todos los alumnos y todo el tiempo en pos de estas “construcciones”.

Proyecto Institucional…

Estos son algunos de los motivos por lo cual apostamos a un Proyecto en el que se comprometan todos los integrantes de la comunidad educativa durante todo el año, y no solamente a modo de sanción o reparación al momento en que se origina alguna acción o actitud incorrecta.  Deberá ser un Plan consensuado y en el que todos se comprometan, pero sobre todo del que se pueda conversar y evaluar, hacer un seguimiento y facilitar la comunicación de los acuerdos que se vayan haciendo en los cursos, que estas decisiones, ejemplos, trabajos, conclusiones, síntesis, queden expuestas y puedan socializarse.

Es decir, la idea es que más allá de las estrategias que cada profesor adopte en sus clases para trabajar esta temática, éstas puedan ser comunicadas, que circulen dentro de la Institución.

  Planificación…

Será importante entonces en primera instancia comunicar los objetivos de este Proyecto y ofrecer a los/las  profesores/as el marco y la fundamentación adecuados.
Los tutores serán los encargados de recoger las opiniones y propuestas de los/las Profesore/as, cada docente presentará al Tutor del curso ideas, dinámicas o actividades para abordar este tema teniendo en cuenta obviamente su asignatura y las características de los grupos.

Se hará especial hincapié en la muestra y exposición de estas actividades en las paredes y carteleras de la Escuela, desde Gabinete coordinaremos las distintas tareas planificando además otras que involucren a las familias y a la comunidad cercana.

  

2º año – Trabajo en curso ..

Debido a ciertas urgencias que se han originado en 2º año, decidimos comenzar con una primera intervención esta semana, aún cuando no se haya todavía informado institucionalmente el Proyecto.

Junto al Profesor Néstor Gerskovich propondremos a los alumnos/as (el próximo viernes) una dinámica a partir de la presentación de una viñeta de Francesco Tonucci (Del libro “Con ojos de niño”).  Cada alumno/a recibirá una fotocopia de la misma y los invitaremos a responder en forma individual las siguientes preguntas:

  1. ¿Por qué creés que la docente refiere que “el único normal es Juan”?
  2. ¿Qué crítica le harías a la docente y por qué?
  3. Existe alguna situación de la vida familiar o escolar en la que te  comportes con alguna característica similar a la de la docente?
  4. A modo de conclusión, escribe junto a tu compañero más cercano una reflexión para compartir luego con el grupo.

 

Trabajaremos en forma grupal con las reflexiones, comentarios y experiencias de los/as alumnas e intentaremos dejar por escrito (en algún afiche o cartelera) las conclusiones o primeros acuerdos que surjan de la dinámica.

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El nombre del proyecto hace referencia a lo que creemos interesante ampliar y no solo centrarlo  a la discriminación, sino también focalizarlo en lo que hace a la apertura, aceptación, crecimiento, en relación a las diferencias.

Tal vez la elección del nombre podría ser desarrollada en los grupos luego de un tiempo de trabajo con los alumnos/as y con los tutores.

 

                                                                        Néstor Gerskovich – Marcela Sangineto